En 1995 cuatro asociaciones de Usera y Villaverde cuantificaron la deuda histórica que Madrid tenía con ambos distritos por la falta de inversión y los efectos de la desindustrialización: 184.000 millones de pesetas. Poco después, constituyen el Movimiento por la Dignidad del Sur con el resto de entidades del ámbito.
El 20 de junio de 1997, 10 días después de que más de 10.000 personas salieran a la calle para exigir el desmantelamiento de los poblados chabolistas y el destino de más inversiones públicas para ambos distritos, el presidente regional, Alberto Ruiz Gallardón, se compromete a invertir 18.000 millones de pesetas en 6 años, dónde, cómo y cuando las asociaciones determinaran.
El Plan 18.000 de Inversiones constituye un hito en la historia de la participación ciudadana madrileña toda vez que las asociaciones consensuaron, bajo el “paraguas” de la FRAVM, el destino de la inversión y coordinaron el desarrollo del plan con las administraciones.
Aquella experiencia inauguró una forma de hacer ciudad que aún nuclea la actividad del movimiento vecinal.